divendres, 26 de gener de 2007

UNA RUTA ENSANGRENTADA

LAS BRUJAS DE VILADRAU


Como os prometí en el post de “Los colores del otoño en el Montseny”, hoy os pongo una salidita de un día, apta para hacer con todo tipo de motos, desde las nuestras, grandes, pesadas, a las más ligeras, perfectamente a dúo, incluso, excepto en algún tramo cortito, se puede hacer en coche pero con algunas preocupaciónes... Vistas, historia, cultura, pistillas, carretera wapa, buena comida, cerquita de ciudades...se puede pedir más?...
El recorrido seria Viladrau- Taradell- Vilalleons-Santa Eugenia de Berga- Seva- El Brull- Collformic- Santa Fe del Montseny- Sant Marçal- Viladrau...Unos 120 Kms. A mucho estirar, de ellos unos 40 por pistas forestales, en general en muy buen estado. Más o menos lo indicado en el siguiente mapa:


Para no haceros el post interminable y un tostón insufrible, he dividido la ruta en tres partes. La Ruta la iniciaremos en el bonito y pequeño pueblo de Viladrau, cuyo término municipal se encuentra lindando al Parc Natural del Montseny. Aprevecharé para explicaros algunas cosas de las pobres brujas de ésta población y mostraros algo de su entorno.
En el segundo post, recorreremos los paisajes más amplios por los que se desenvolvió el proceso, con especial atención al Brull, lugar donde se celebró uno de los juicios, esto nos dará ocasión para hablar de la situación social de aquellos años, y seguir analizando las funciones las reales y las imaginarias de las brujas.
En el tercero, con epicentro en el Coll Formic y el Plá de la Calma, además de recorrer una de las carreteras más bonitas de ésta zona, y unas cuantas pistas preciosas, podremos hablar de la Inquisición, de la intolerancia y del fanatismo, pero también de la incultura y de los deseos y fustraciones más profundos de las gentes de aquellos tiempos.
Dice un refrán de por aquí que de “Arbúcies a Sant Hilari, dotze cases, tretze bruixes...”, en clara referencia a la proliferación, real o supuesta, de brujas en la comarca y los datos históricos parecen confirmarlo. El caso de Viladrau revienta la estadística, según los censos en el pueblo y sus alrededores vivían hacia 1620 unas 75 u 80 familias, 14 personas entre ellas –todas mujeres-, fueron acusadas de brujería y sufrieron gravemente los efectos de dicha acusación y eso sólo en dos procesos, aunque hubo bastantes más.
Cómo era el pueblo en el S.XVII ?, no lo sé, pero viendo algunos edificios más o menos contemporáneos de los acontecimientos, nos podemos hacer una idea aproximada:

Esta es la Capella dels Dolors, aunque lo que vemos es una restauración posterior, mantiene bastante la forma original...Cuentan que por aquí estuvieron detenidas algunas de las pobres implicadas.
Otra imagen:



La puerta de la Iglesia de Sant Martí de Viladrau, la portalada se remodeló hacia el 1700, no se si podéis apreciar las herraduras en la parte superior izquierda de la puerta, ya sabéis que las herraduras de siete agujeros, son un signo para atraer la buena suerte y proteger del mal de ojo, resulta por lo menos “extraño” verlas en la puerta de una iglesia.
Al lado mismo, la Casa del Rector –del cura- con la estructura típica de las casas de aquí, a mi me recuerdan algo los caseríos vascos, no? Y es que desde tiempos muy remotos las relaciones entre algunas zonas de Catalunya y de Euzkadi están bien documentadas, tanto por el pastoreo –los concursos de “gosos d’atura” –perros pastores--, como por los topónimos...otro día haremos un recorrido por algunos nombres vascos en Catalunya...


Una visión más cabal de cómo podría ser el pueblo en esos tiempos la podéis ver aquí, quitadle los cables eléctricos, las antenas, etc., y tendréis una imagen de lo que podría ser el pueblecito:


Aunque como es lógico, la mayoría de la población viviría en los Massos, o Masías dispersas alrededor del núcleo.
De entre la multitud de masías interesantes y magníficas que aún hoy puntean aquí y allá los bellos entornos, os voy a mostrar sólo tres que forman el núcleo de la historia que hoy nos ocupa, ligados a los acontecimientos terribles que allí sucedieron...
El primero es el conocido como Mas Rosquelles


En la primera fotografía se aprecia la entrada principal, hoy casa de veraneo de algún ricachón de ciudad, por la parte de atrás, segunda foto, la casa dels massovers, lo que cuidan la casa y las tierras, seguramente la parte más fielmente conservada, sobre el dintel de la puerta de entrada unos extraños símbolos retienen la mirada del observador.
Situada a los pies del Matgalls, se accede por una preciosa pista forestal, sin ninguna dificultad pero muy entretenida:



en ocasiones, la abundante agua de las lluvias caídas en los últimos días te hace dudar de si se trata de una verdadera pista o del cauce de un “rierol” –arroyo, riachuelo-.



en ella nació una de las protagonistas de nuestra historia –pero no la única-, Antonia Rosquelles. No sabemos que edad tenía en el aquel mes de abril del 1620, pero nos la podemos imaginar como una mujer mayor, sobre los 50 años, acusada de provocar bocios, aquella enfermedad que se daba frecuentemente entre las personas mal alimentadas, o con carencias vitamínicas notables, se caracteriza por una fuerte hinchazón en el cuello, era muy, muy frecuente; de provocar granizadas y tempestades; de arruinar las cosechas; de acudir a akelarres –las reuniones de las brujas, según la terminología vasca que se extendió por toda Europa a raíz del juicio contra las supuestas brujas de Zugarramurdi-; y finalmente, como guinda al ya sabroso pastel, de provocar la muerte de niños recién nacidos, no hará falta que os recuerde que en tiempos de hambruna, epidemias, malnutrición, etc., los bebés son los más débiles y propensos a morir.
La otra es la Masia de Can Martí, hoy en convertida en un restaurante de esos pijos, donde la gente realiza los banquetes de los bodorrios encopetados,




como podéis ver el entorno, muy bien cuidado y ajardinado, así como las vistas son de las que quitan el hipo, unos pocos centenares de metros lo separan de la carretera que va a Sant Marçal, me encantó encontrar éste magnífico ejemplar de castaño centenario...



El caso de Elisabeta Martí que tenía ni más ni menos que 70 años cuando fue detenida, es escalofriante. Condenada a muerte por numerosísimos delitos (traduzco aproximadamente): “apóstata –los que renuncian voluntariamente a la fe en Jesucristo-, idólatra, sacrílega, adúltera, autora de numerosos encantamientos, hereje, infamia, crímenes nefandos –que practicaba el sexo por detrás-, provocaba bocios, envenenaba a los animales, estropeaba las cosechas, provocaba granizadas y tormentas, y envenenaba a los niños”... Pues a su edad soportó con entereza durante varios días las torturas más crueles y despiadadas, por tres veces aguantó hasta perder el conocimiento la llamada “del potro”, estirada desnuda en un banco, mediante unas sogas la estiraban de las manos y los pies, la duración del tormento, como era costumbre, se media en tres padresnuestros y tres avemarías... y hasta ocho veces, la llamada “de la soga”, desnuda, de pie con las manos atadas a la espalda, se la levantaba tirando de ellas por medio de una polea que colgaba del techo..., era costumbre zarandear violentamente la cuerda...a partir de la tercera vez, se añadían pesos en los pies de la víctima –de medio y de un quintal-..., mientras eso si, los padrenuestros y las avemarías, competían para silenciar los aullidos de dolor de las atormentadas.
El caso de ésta anciana es excepcional.
En cambio, Esperança Marigó, otra de las inculpadas, se asemeja más a lo que serían nuestras reacciones: lo confesó todo de buenas a primeras...porqué? En el primer interrogatorio, se hacía presentar a la acusada –normalmente una mujer de edad avanzada- ante los miembros del Tribunal, tres o cinco, según los casos, presididos por un gran señor, un Obispo o un noble, con otros miembros del mismo: sacerdotes, notarios, jueces, los “bone viri” -los testigos-, el médico –generalmente el barbero del pueblo más próximo- ah! y por cierto, el verdugo con todos sus instrumentos bien preparados y a la vista de todos. Se hacía desnudar a la acusada ante todos ellos, tened en cuenta que en aquellos años, nadie se desnudaba nunca en la vida para nada – se lavaban con ropa, incluso para hacer el amor, la ropa interior llevaba un agujero adhoc -, se le leía el acta de acusación y se le advertía de los instrumentos que se utilizarían, como y que efectos tendrían sobre su cuerpo, el dolor que le provocaría, etc. Pero esa confesión no la libró de la tortura.
Debéis tener en cuenta que los tribunales sólo admitían la veracidad de una confesión producida bajo los efectos de la tortura, que posteriormente habían de ser ratificadas por el acusado...Además si un acusado no confesaba, a pesar de los muchos y variados métodos utilizados, se suponía que esa resistencia –sobrehumana- era debida a la ayuda del diablo, lo que implicaba un grado de culpabilidad aún mayor.
Pero cómo empezó todo?
Los acontecimientos se precipitaron como consecuencia de una enorme tormenta que cayó sobre el término municipal de Viladrau los días 2 y 3 e noviembre del 1617, la magnitud de la tempestad debió ser impresionante, pues destruyó las cosechas, provocó el desbordamiento de la Riera Major y del Rio Ter, arrancando puentes de piedra y destruyendo molinos...



Aquí podéis ver lo que queda del denominado Pont de les Bruixes en el cercano pueblo d’Osor, sobre la Riera d’Anglés.
Los habitantes del Mas Espinzella, denunciaron que por la noche del día 2, habían visto el resplandor de una hoguera en la ermita de Sant Segimón en la falda del Matagalls, en lo que suponían era una reunión de brujas y que al día siguiente por la tarde, vieron descender a dos de las acusadas, por el camino que descendía del Matagalls.

El Mas d’Espinzella, justo en los límites de los términos municipales de Viladrau, Taradell y Seva es digno de especialísima atención. Construido y ampliado con la piedra roja característica de ésta zona entre el Montseny-Guilleries y la Plana de Vic, domina con su altiva e imponente presencia la carretera que antiguamente era el Camí Ral. De enormes proporciones, cuenta con ermita propia adosada y un montón de instalaciones y hectáreas de prados, pastos y cultivos, una cadena me impidió aproximarme más, para mostrárosla en toda su plenitud.
Hoy en día el día de Tots Sants, en Viladrau se representa para los críos, la Leyenda del “Cavaller d’Espinzella”, una especie de Sant Jordi que dotado de armadura y a lomos de una moto tapizada en piel y con una cola de caballo, a golpe de espada, hace huir a los demonios, ganas me han dado en más de una ocasión de intervenir a gritos y desenmascarar a semejante “héroe”.



La ermita de Sant Segimón, donde según la tradición se celebraban las Juntas, reuniones Akelarres, o más propiamente Sabbats, de las brujas de la comarca y donde los habitantes del Mas d’Espinzella afirmaron haber visto la luz de la fogata la noche de la gran tormenta.

Éste es el final del camino que desciende desde Sant Segimón hasta el Cami Ral, hoy la carretera, a pocos cientos de metros del Mas d’Espinzella.
Cuando una autoridad sospechaba que en algún sitio se producía un brote de brujería, normalmente se enviaban unos siniestros personajes llamados “los familiares de la Inquisición”, éstos “familiares” que no llevaban ningún distintivo visible, ni uniforme, eran los ojos y oídos de los tribunales. No es de extrañar que cuando a una comunidad llegaba un personaje desconocido todo el mundo suponía lo que era, por lo tanto la gente de bien callaba y se apartaba de ellos, los rehuía –ésta actitud a lo largo de cien o doscientos años bien puede haber sustentado la idea de que la gente de los pueblos de montaña es reservada y desconfiada, no me extraña!-, pero claro, todos aquellos que tenían litigios, disputas o lo que sea con sus vecinos o parientes, veían llegada su hora... de la venganza...
Entre éstos “familiares” destacó en nuestra comarca, un tal Tarragó, enviado gentil y desinteresadamente –pa arrimar el hombro- por el Obispo de Tarragona, el Tarragó ese –por cierto un converso- presumía de poder encontrar en la piel de las brujas, justo al lado del omoplato izquierdo una señal impuesta por el demonio, unas arrugas en la piel similares a la huella del pie del diablo, si os miráis con atención esa parte del cuerpo, seguro que la encontraréis. También fueron famosas dos niñitas de unos 6 años que decían que mirando a los ojos de una bruja la podían reconocer, pues veían un pequeño sapito –que por cierto solo ellas podían ver-, esos argumentos tan sólidos llevaron a la horca a más de 10 mujeres.
Bastaba el testimonio de una persona acusando a otra, para poner en marcha la maquinaria represora que siempre pasaba por la cámara de torturas, que acababa en la horca, o en la hoguera – aunque en Catalunya no era muy frecuente, pues se reservaba sólo para los que habían tenido la suerte de morir, o de huir, antes del proceso-, y que casi siempre llenaba las arcas de los tribunales, que expropiaban de sus miserables bienes a los acusados y descendientes directos y hacían pagar a las familias hasta la madera para construir el cadalso, o la leña de las hogueras, amén de los dispendios, dietas y comilonas, claro está!.
Inmediatamente se procedió a la detención de las inculpadas, solían presentarse en la casa el alguacil y hombres armados, acompañados del rector, antes de la salida del sol, procedían a un registro minucioso y solían llevarse a la acusada sin muchas contemplaciones...


Castaños centenarios en los alrededores de Viladrau. Testigos mudos de aquellos episodios.
El interrogatorio constaba en la repetición sistemática de un cuestionario previamente redactado, sacado del terrible “Malleum Maleficarum” –Martillo de los que hacen maleficios-, redactado por dos Inquisidores alemanes de principios del S.XVI, Jacobo Spenger y Enrique Institor, evidentemente sólo tenían una respuesta, algunas de las 29 preguntas eran:
Cuanto tiempo hace que ejerces la brujería?
Como llegaste a ser bruja?
A quien has escogido como íncubo? –demonio masculino con el que mantenían relaciones las brujas-,
Con que clase de estigma ha marcado tu cuerpo?,
Que males has causado?
Quienes son los niños a los que has hechizado?,
Quienes son tus complices?, etc, etc.etc.
Así una y otra vez, hasta que las pobres confesaban...que confesaban?...evidentemente, lo que los jueces querían oír, esa era la única manera de huir de la tortura...
Si tenéis estómago, leed las líneas que siguen, son un fragmento ínfimo del interrogatorio de la pobre Joana Negre, fielmente apuntado por el notario. Os lo he traducido del catalán antiguo, más que nada por alguna expresión aunque en realidad no hacía falta...se entiende demasiado bien...
“Se había dispuesto que la desnudasen y la atasen de las manos y los pies, boca arriba sobre el potro. Los justicieros eran tan piadosos que medían el tiempo de la tortura en padrenuestros, avemarías y credos...
-¡Me muero!,
No sé nada...no sé nada...
Dejadme morir!
María Santísima! Ayúdame! María!
No sé nada...no sé nada...
Madre de Dios del Roser!
Me muero! Me muero! Adiós!
Ayyyyyy!
No sé nada...
Ay! mis hermanos!
Ayyyyy!....Ay!....María Santísima!
Señor Gobernador, tened piedad de mí!
Ay, Ay me muero!
Yo no sé nada, no sé nada, no sé nada...
Matadme de una vez! Matadme!, Matadme!...
Ya me muero!...
No sé nada...no sé nada...no sé nada...
Ayyyyy! Me muero!.. Ay!...
Ay!...me muero...Adiós!
Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!...
No sé nada sino Dios y la Virgen María!
Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!... Ayyyyy!...
No!! Como que Dios está en los cielos y la Virgen María!
No sé...No sé...No sé...
Socorro!....Socorro!...Socorro!
No se nada!...No sé nada!..
Mi alma irá al infierno!
Me muero!...Me muero!...
Y habiendo sido interrogada por espacio de tres Credos, el juez mandó a los verdugos que aflojasen las cuerdas...”
Al cabo de un rato, debían parar para que la víctima recuperase mínimamente el aliento y no se desmayase, porque entonces ya no servía de nada la tortura. Y vuelta a empezar...
Mirad que conozco éste texto desde hace muchos, muchos años, pero aún me pone la piel de gallina, no comprendo como alguien puede estar sentado escribiendo esas cosas durante horas, días, semanas e incluso meses...sin que se le revuelva el estómago ante semejante barbaridad. La condición humana.... Antes o después, las víctimas de semejante interrogatorio confesaban, el que? Pues lo que los inquisidores estaban esperando.

Otro de los antiquísimos castaños, a ver si nos relajamos un poco.
Por ejemplo, la famosa acusación que se hacía a las brujas de salir volando montadas en una escoba, por el agujero de la chimenea para acudir a los akelarres...Supongo que por muy crédulos que seáis ninguno de vosotros podrá ni suponer que una tontería así pueda ser cierta...Bueno, por lo menos esa opinión era la habitual en toda Europa hasta el siglo XIV, así cuando en el S.XIII una mujer alemana confesó a un sacerdote que ella lo hacía, el sacerdote le recomendó que se tomase unas infusiones y se tranquilizase, en otras palabras le insinuó que estaba mal de la cabezota...Pero con el cambio de coyuntura, esa tontería se convirtió en una de las principales acusaciones y llevó a la hoguera o a la horca a multitud de mujeres...Claro que no todos los encargados de juzgar eran igual de cazurros.
En pleno período de represión de la brujería, el médico de cabecera del Papa, estaba de vacaciones por la Selva Negra...Hubo una detención de una pareja de ancianos acusados de brujería...La mujer declaró repetidas veces que ella era de las que salía volando por la chimenea, pero el médico – que no podía creerlo- decidió comprobarlo. Se trasladó hasta el pueblo y pidió al Tribunal que le permitiera investigar...La mujer le reiteró sus palabras pero añadió que sólo podía hacerlo en su casa. Imaginaos la movida, el médico, el tribunal, los gendarmes, el verdugo, too diooos pa casa la bruja... La mujer puso un barreño en el suelo, cogió un pote con una pomada que vertió en el barreño, añadió agua y procedió a untarse sus partes íntimas con dicho mejunje...Al cabo de unos momentos empezó a temblar y sufrir espasmos, hasta que cayó sin sentido en el suelo. Permaneció durante varios días inconsciente, aunque el médico utilizó todos sus conocimientos para despertarla, sin éxito... Cuando finalmente despertó, explicó con todo lujo de detalles su participación en un akelarre, evidentemente todos los presentes habían podido verificar que no había salido de la habitación, cuando su marido ya harto de toda esa historia le dijo que dejara de mentir, ella le respondió que le había puesto los cuernos con el diablo, bajo la apariencia de un hermoso joven...
El médico intrigado investigó la pomada y descubrió que estaba formada por diversas plantas solanáceas: Datura, Mandrágora, Beleño, Belladona, junto con grasa y aceite, esas plantas contienen una gran cantidad de atropina, una sustancia alucinógena muy poderosa que actúa en contacto con los vasos sanguíneos de los genitales con gran fuerza. Pero a pesar de lo que la razón demostró sobradamente, los inquisidores siguieron asesinando a gentes inocentes, o como mucho a drogatas y alelados.
Otro de los “crímenes” habituales, era el de mantener relaciones sexuales con el demonio...las que más morbo tenían eran las “nefandas”, o contra natura...La verdad oficial de la iglesia era que el diablo, un ángel caído, pero un ángel al fin y al cabo, o sea un espíritu, no tenía órganos sexuales. Sino tenía órganos sexuales como podía mantener relaciones con nadie?, no obstante, eso lo confesaron casi todas las inculpadas...y se aceptó como verdad indiscutible...
Muchos investigadores de la brujería han evidenciado que las confesiones de las acusadas tienen demasiados puntos en común como para considerarlas pura casualidad. O los fenómenos confesados son ciertos, o debe haber otras causas para explicar tantas coincidencias.


En el molino que se encuentra cerca del Mas d’Espinzella, detrás de los árboles, solían celebrarse akelarres.
Por las declaraciones de las acusadas lo de los Akelarres debía de ser algo guay, pero guay de verdad, una mezcla de fiestorra por todo lo alto, comilona hasta reventar, bailoteo frenético hasta altas horas de la madrugada y mucho, mucho, mucho sexo del duro, duro. Precisamente todo aquello que en la vida ordinaria las gentes de las clases bajas no podían tener nunca.
Predominan las afirmaciones de que los diablos eran supereducados, cariñosos y las trataban con sumo respeto –como nadie -, los manjares eran exquisitos y superabundantes, “los dulces se cogían a paletadas”, las vajillas y cubiertos eran de oro y plata, las mantelerías de sedas con brocados, las relaciones sexuales con jóvenes bellos y delicados...y si a cambio de todo eso, tenían que renunciar a Cristo, hacer hechizos, dar un beso en el culo a un macho cabrío y cocinar y comerse a algún niñito...pues bueno... No hay que ser muy listo para comprenderlo...el hambre, unas infames condiciones de vida, la represión sexual, una situación social convulsaque explicaremos en el siguiente post, si a todo ello además, le añadimos unos cuantos gramos de alguna sustancia psicoactiva...Tenemos pues ya listo, el explosivo cóctel necesario para explicar este triste fenómeno.


Bueno, aquí terminamos la primera parte de ésta Ruta, cogeremos la pista que va desde Viladrau hasta Vilalleons para poder explicar algo sobre las acusaciones, las penas y las condenas...

“NO PERMITAIS A LAS BRUJAS VIVIR” (Éxodo 22:18)





En esta segunda parte, recorreremos los paisajes más amplios por los que se desenvolvió el proceso, con especial atención al Brull, lugar donde se celebró uno de los juicios, esto nos dará ocasión para hablar de la situación social de aquellos años, y seguir analizando las funciones las reales y las imaginarias de las brujas.
La sentencia bíblica que da título a éste segundo post ha de llevarnos un poquito más lejos, en esa observación evidentemente parcial y subjetiva de los acontecimientos que estamos narrando. Porqué ese odio a menudo tan irracional e inculto hacia esas personas que fueron acusadas de brujería?
Pero que es una bruja? Que se esconde en realidad tras la tópica imagen de una vieja arrugada, malcarada y innegablemente fea, volando hacia el sabbat –o akelarre- montada en el palo de una escoba? Vamos a ver si el camino nos ilustra alguna cosilla:

La Riera Major con sus contrastes entre piedras rojas y piedras negras, nos trae a la mente la dualidad que siempre es observable en todas las cosas.
El fenómeno de la brujería no tiene porque ser una excepción.
En el mundo antiguo, en Egipto, en Caldea, en Babilonia, en Persia, las prácticas mágicas que podrían incluirse de entrada en lo que denominamos brujería, eran algo habitual, normal, formaban parte de la vida, de la religión oficial, también en la Antigua Grecia, como en el Imperio Romano. Las mujeres de algunas zonas como Tesalia, las sacerdotisas de Hécate, o de Isis, las Sibilas de los Santuarios de Delfos, de Delos, o de Amón, eran reconocidas, respetadas, se les concedía un enorme prestigio...Incluso en los primeros tiempos del cristianismo –más tarde también- grandes Padres de la Iglesia, incluso Papas de Roma, fueron practicantes de la magia, de la astrología, de la alquimia, etc.
El primer episodio serio de caza de brujas que conocemos, lo llevó a cabo el Emperador Romano Valerio en el año 367 –bajo la presión cristiana- pero fue breve y de poca repercusión.
No obstante, hasta el año 1050, podemos afirmar que la Iglesia fue tolerante con la brujería, baste recordar que aún poco antes de esa fecha el Obispo de Glastonbury acudía a las grandes celebraciones druídicas que se celebraban en el bosque sagrado en su diócesis, en compañía de druidas.
A partir de ese año y hasta el S.XIX, la caza de brujas se extendió con mayor o menor intensidad por todas partes de Europa, teniendo su punto álgido entre los siglos XIV y XVI-XVII.


Pont de Sant Sadurní d’Osormort.


Desde muchísimo antes de la construcción de l'Eix Transversal, éstos lugares fueron mi patio de juegos, mis primeras experiencias con el tema de la demonología, ouija, etc., se produjeron muy cerca de ese viaducto, estando de vacaciones de pequeño en el hotel La Cantina.
Aquí convendría recordar que el primer proceso contra una bruja de los que tenemos documentación data del 1258 y que la primera quema de una bruja se produjo en Tolosa –Navarra- en el 1275. Sin duda de todos los juicios llevados a cabo en la Península Ibérica, el mas destacado fue el de Zugarramurdi celebrado entre 1609, 1611 y 1620, con más de 1802 confesiones de brujería de las cuales 1384 son de niños/as menores de edad...
Dejo éste proceso en el aire, a la espera de que los compañeros del Norte nos hagan una crónica sobre aquellos hechos...en los preciosos paisajes del Roncal, Iratí, etc...Saben que pueden contar con mi ayuda y de la mucha documentación de que dispongo sobre ese proceso.
En Catalunya la persecución fue intensísima y también bastante antigua pues el primer caso se produjo en 1330, así como en los S.XV y XVI, entre 1618 y 1620 además de las 14 de Viladrau, fueron ejecutadas 6 en Sant Feliu Saserra, 5 en Terrassa, 4 en Taradell, 1 en Vilalleons, 4 en Seva, 4 más en Taradell, 3 en Susqueda y la lista continúa. Entre 1620 y 1622 fueron ejecutadas unas 300 mujeres...
Que barbaridad!...
Pero no penséis que eso se acabaría con el Siglo de las Luces y los avances científicos de los S.XVII y XVIII, no, a finales del S.XIX, aún se ajustició en Galicia a un hombre al que cientos de vecinos “vieron convertirse en hombre lobo”!!!, para lo que aquí tratamos, no es relevante si ese hombre fue o no, un asesino en serie, seguramente lo fuera, lo sorprendente y terrible, es que cientos de personas afirmasen que era un licántropo, y aún lo es más que los sabios, doctos y cultos miembros del Tribunal, lo aceptasen y lo recogiesen en la sentencia...que le llevó al garrote vil. Humanísima y carpetobetónica forma de aplicar la pena de muerte en nuestro país, consistente en aplicar al condenado una especie de collar de hierro que en la parte posterior incorpora una especie de tornillo que el verdugo va apretando y que provoca la muerte por asfixia y por rotura del cuello. Por cierto, el dictador Franco, lo mantuvo en vigor hasta los últimos momentos de su régimen, con las ejecuciones de Peter Heinz y de Salvador Puig Antic, en el 1973, creo recordar.
No existen datos fiables sobre los resultados de todos esos siglos de esquizofrénica persecución de brujas, autores consagrados como Jules Michelet, o Caro Baroja y otros muchos nos hablan de unos seis millones en toda Europa, me parece una cifra algo inflada –personalmente y aunque no soy un experto en éste tema, creo que la cifra de unas 500.000 personas es suficientemente expresiva -, pero no deja de ser perversa la ironía, al reconocer esa cifra de seis millones como la misma cantidad de víctimas producida por otra brutal, irracional e igualmente esquizofrénica persecución, la llevada a cabo por los nazis en sus campos de exterminio, claro que eso sucedió en el transcurso de tan sólo unos pocos años...




Vilalleons, el poble de Joana Vilar, ajusticiada en el Brull


Pero volviendo al tema que nos ocupa, ésta Ruta gira alrededor de unos hechos terribles que tuvieron lugar en éstas comarcas –Osona, Selva, Vallés Oriental- en la primera mitad del S.XVII y que no podríamos entender sin explicar alguna cosa de lo que pasaba en aquellos tiempos, en una Monarquía Española que iniciaba a pasos agigantados una decadencia que la conduciría de ser la más influyente potencia mundial en los S.XV-XVI, a la pérdida de todo su prestigio e Imperio colonial, a finales del S.XIX, con la pérdida de Cuba y Filipinas, en aquel terrible año de 1898.
La llegada del oro y la plata americanos a partir del 1580 en adelante, provocaron un proceso inflaccionario de gran magnitud, los precios de los productos básicos –en particular el trigo- se multiplicaron a un ritmo muy superior al de los salarios, eso generó hambrunas entre las clases populares, conflictos entre éstas y los señores, pero también entre éstos últimos que viendo reducidas sus rentas y ahogada la gallina de los huevos de oro –el pueblo-, se dedicaron al provechoso ejercicio de desvalijar a los señores más débiles, también se produjeron grandes conflictos entre los estados europeos –Monarquía Hispánica y Francia, la separación de los Países Bajos, las llamadas guerras de religión, debidas a la Reforma Luterana, etc.– sumiendo a toda Europa en lo que se ha llamado la Crisis General del S.XVII y que se alargaría hasta bien entrado el S.XVIII.

Puig l’Agulla a prop de Vilalleons, donde se celebraban Juntes o akelarres.


Como es lógico ésta crisis seria más grave allí donde la estructura económica fuera más atrasada y como es el caso de la monarquía de los Austrias que había delegado la administración de sus finanzas en los grandes banqueros –imagino conocéis la historia de las relaciones de Carlos I y Felipe II endeudados hasta el más mínimo doblón- y en los comerciantes extranjeros –principalmente genoveses-, a los que evidentemente les importaban un pimiento las necesidades de la Corona o del país, de ahí aquellos versos de Quevedo :
“Poderoso caballero es Don dinero,
Que nace en las indias honrado,
Donde el mundo le acompaña,
Viene a morir en España
Pero es en Génova enterrado...”
Ésta crisis fue aún más notoria en los antiguos territorios de la Corona de Aragón, apartados de los beneficios del comercio americano, arrastrando una crisis demográfica ocasionada por las pestes de un par de siglos atrás, con unas autoridades desinteresadas en unos territorios poco productivos y generalmente poco sumisos y muy rebeldes, la pugna entre las autoridades tradicionales heredadas de tiempos pretéritos Generalitat, etc., y las nuevas, impulsadas por una Monarquía que intentaba centralizar y modernizar sus reinos, se reflejaban a todos los niveles, muy particularmente - en el caso que nos ocupa- entre los tribunales civiles y/o religiosos, así los eclesiásticos que dependían de los Obispos, los de la Inquisición que dependía de la Monarquía y los tribunales civiles que dependían de los grandes señores, se encontraban abiertamente enfrentados. El intento de obtener un mayor prestigio por parte cada uno de éstos tres poderes será, una de las claves para entender el porqué de lo que llamaremos “la caza de brujas” que se produjo en aquellos años, en diversas partes de la península –Euzkadi, Galitza, Navarra, etc.-.
Esa crisis, tenía particular gravedad en el seno de la Iglesia Católica, seriamente amenazada por la Reforma Protestante que ya le había arrebatado la práctica totalidad de la Europa del norte y del centro, incluso en Castilla – la muy católica-, Aragón y Catalunya se habían producido brotes pro-luteranos –los iluminados- que fueron brutalmente arrancados de cuajo. Ella fue pues la principal impulsora de la caza de brujas, pero no penséis que fue algo anecdótico, algo lamentable, pero puntual, irrelevante, un pequeño error, por el que es suficiente hacer acto de contrición y pedir perdón, no, fue toda una estrategia muy bien organizada para enfrentarse a una crisis muy profunda, fijaros, entre el 1580 y 1600 el Inquisidor Nicolás de Remi escribía una carta al Papa en la que afirmaba sin vacilar que en su diócesis –la Lorena- “más de un tercio de la población tiene tratos con el diablo”, durante quince años llevó a término una persecución implacable, condenando a muerte a más de 800 personas... en su opinión la situación era tan crítica que llegó a afirmar: “el mismo infierno parece un abrigo, un asilo, contra el infierno en la tierra...” quizás no se daba cuenta, pero con sus palabras expresaba mejor que nadie, la situación que vivían las clases populares de la época y el porqué de su alejamiento de la Iglesia Católica.


Pistes del Puig l’Agulla
Pero entonces, cuales eran los motivos que sirvieron para llevar a las brujas al cadalso?.
Podríamos determinar dos tipos de funciones que podían llevar a una persona a tener que soportar la acusación de brujería. Unas las reales, las podríamos definir como funciones terapéuticas. En las zonas rurales, entre las clases populares, la curandera, conocida como “domina herbarum” –la señora de las plantas- y más corrientemente como Belladona –buena o bella señora-, recibía el mismo nombre que se daba a las hadas, y a la planta de gran poder curativo, muy utilizada en la farmacopea medieval. Como ya dijimos en el post anterior, siguiendo el ejemplo de nobles, obispos y reyes, se produjo un cambio en la mentalidad con que el pueblo se enfrentaba al dolor y la enfermedad. Los ricos iban al médico, la gente del pueblo a la curandera. Solía ofrecer remedios naturales que se enfrentaban con éxito a la mayoría de las enfermedades, ayudaba en los partos, curaba en los casos de heridas, contusiones, roturas de huesos, infecciones. Por lo que hemos podido comprobar con los brujos sanadores de muchos pueblos indígenas de la actualidad, disponían de unos conocimientos amplísimos y una gran pericia sanatoria.
La transmisión de esos conocimientos -que se daban en un medio que no conocía apenas la escritura- se producía directamente de maestra a discípula, a lo largo de muchos años de aprendizaje. A menudo dicho aprendizaje se veía complementado con el intercambio de conocimientos con otras curanderas, en los llamados “esbats”, que a menudo los Tribunales transformaron en Sabbats o Akelarres. Como és lógico la mayoría de esas curanderas eran gente de avanzada edad, pues en la juventud y madurez, las mujeres debían atender a las funciones domésticas y al trabajo en los campos y normalmente viudas, que malvivían con lo que los pacientes –igual de pobres y miserables que ella- le podrían dar. Solían vivir en cabañas, o en refugios en medio del bosque alejadas de los pueblos, porque evidentemente no tenían recursos económicos, tras la pérdida del marido y la emancipación de sus hijos/as.

Santa Eugenia de Berga


Puigsacost, on foren penjades 4 bruixes.

Y aquí traigo a colación una anécdota personal, vivida en mi peregrinación a Santiago a mediados de los 80, en la parte más interior de la ría de Noya. Alquilamos una barquita de pescadores para que nos diese un vuelta por la ría para observar los maravillosos paisajes de alta montaña, a la orilla del mar, con las vacas pastando, con los cuartos traseros y la cola en el agua...Lógicamente surgió el tema del “haberlas haylas”, de una cosa pasamos a la otra y finalmente me hice con la dirección de una de ellas...Fuimos a verla, yo cargado de máquina de afotos, papel y boli y unas cuantas preguntas “interesantísimas” sobre la brujería, etc., etc., etc.,...apenas me respondió claro!, me cobró unos cuantos duros por nada y en menos de diez minutos me ventiló...pero ni el lugar, ni ella, ni las pocas cosas que me dijo valían mucho la pena, apenas las recuerdo, lo que sí me quedó grabado fue como enseñaba a su nieta, una niña de 7 u 8 años a romper hechizos, con unas tijeras y unos trozos de papel de periódico, auténtica lección de antropología, inolvidable.
Cuando la curandera conseguía tener éxito, era la “Domina herbarum”, la Belladona, todos la apreciaban y respetaban... Sino...Que pasa hoy cuando un médico no nos cura?, o cuando se equivoca?, pues que le metemos un pleito - si tenemos las ganas y el suficiente tiempo y dinero para ello-, que creéis que harían en aquellas circunstancias?, pues sencillamente llamarla bruja...Una joven madre que pierde a su hijo de pocos días, en su desesperación a quien culpará de esa muerte? Alguien ha de tener la culpa, no?, pues claro, la curandera, que ahora pasa a ser la “bruja esa”, y ya está!. En ambos caso, tanto la Belladona, como la bruja eran temidas, por su poder sobre la vida y la muerte.
Pero sin duda, las causas más frecuentes de las acusaciones se encuentran en lo que podríamos llamar las funciones imaginarias, o fantasiosas. Institor y Sprenger, los famosos autores del no menos conocido “Malleus Maleficarum” del que hablamos en el post anterior, eran sin lugar a dudas unos obsesos. La palabra maleficarum, deriva de maleficiendo, que podría significar algo así como: male de fide sentiendo, es decir, tener malas opiniones, las que se apartan de la rectitud o dogma, por lo tanto, las brujas se convertían inmediatamente en herejes; como todo aquel que no creía y acataba la verdad revelada por las escrituras y defendida por la Santa Madre Católica y Apostólica Iglesia, piensa mal, luego está equivocado, es un hereje y por lo tanto susceptible de ser quemado en la hoguera. Creo que más o menos es el mismo argumento que utilizaba Stalin para enviar a Siberia a los disientes: Quien puede estar en contra de la patria de los obreros, del socialismo?. Sólo los enfermos mentales...pues ala, al Gulap!.







Taradell on fou torturada Antonia Rosquelles
Sin lugar a dudas nos explican lo que es una bruja, por sus acciones: Renegar de Dios; volar por los aires; hacer encantamientos amatorios –pensad una cosa, el adulterio se castigaba con la pena de muerte, si un hombre era pescado en flagrante idem, con bastante seguridad sería ajusticiado, excepto si se defendía diciendo que lo habían hechizado, esta claro, no?-; convertirse o convertir a los hombres en animales, principalmente en gatos negros, pero en casi cualquier otro animal, lobos –el famosísimo hombre lobo-, en oso, etc.; envenenar a los hombres, a los animales y a las cosechas; provocar granizadas y tempestades, etc. No puedo resistirme a la tentación de explicaros una anécdota. Una de nuestras inculpadas fue condenada a la horca, por el testimonio de unos pastores que la vieron acudir volando a la cima de una montaña, orinar en un agujero del suelo y posteriormente remover la orina con un dedo. Al instante, el demonio? Hizo salir una negra nube que descargó una violenta tormenta de granizo sobre los invitados a una boda a la que la bruja no había sido invitada. Toma ya!;otras acusaciones fueron las de raptar y asesinar a niños, para ofrecerlos a Satanás; acudir a los akelarres; y otras lindezas por el estilo. Entre las pruebas concluyentes de que una era bruja cabe destacar: el testimonio de un solo testigo, ver al sospechoso reunido con personas reconocidas como brujas, ser pariente aunque sea algo lejano con una bruja, manifestación de maleficios después de una amenaza por parte del sospechoso, o sea cuando decimos aquello de que “ojala te partas una pata” cuidadin..., temor a ser interrogado! –anda que no!-, decir malas palabras –tacos-, o blasfemias –me c*** en tos los santos!-, Fealdad –yo no me libraría y vosotros?- o belleza excesivas, una de las acusadas en el juicio del Brull era conocida por el sobrenombre de Belleza de les Aigües, lo tuvo claro! La tuvieron en pilinguis durante semanas; ausencia o irregularidades en la menstruación, olor corporal desagradable –si allí no se lavaba ni dios!- , señales en el cuerpo, berrugas, manchas de pigmentación, deformaciones congénitas o no, cicatrices.

Otra de las brujas después de haber confesado todos los crímenes de los que se la acusaba, reconoció que el demonio la había marcado indeleblemente, arrancándole tres dedos del pié izquierdo...El presidente del Tribunal, la hizo descalzar...y el pié de la confesante estaba intacto, para su gran sorpresa y la de todo el Tribunal...
Pero vayamos por partes. Los maleficios podían ser de tres clases: El hechizamiento que se parece bastante a lo que conocemos del vudú centro y suramericano, se realizaba sobre una efigie en cera, barro, madera, ropa o cualquier otro material, que representaba a la persona a la que se quería hacer daño. Para que fuera más eficaz, solía añadírsele alguna parte de su cuerpo –pelos, trozos de uña, pero también, orina, excrementos o sangre-. Se clavaban agujas en la parte del muñeco que representaba al cuerpo que se quería perjudicar.
Podría hablaros mucho de éste tipo de hechizos, dejadme solamente que os comente que dispongo de una Tesis Doctoral de la Universidad de Málaga, realizada por un médico que fue a Tahití a estudiar las “muertes por Vudú”, quedaríais alucinados...en ese medio concreto, en un determinado ámbito cultural, funciona, el brujo/a mata a sus víctimas... de miedo.
Otro tipo de maleficio es la Ligadura, orientado a paralizar determinadas partes del cuerpo de la víctima, solía realizarse utilizando en vez de un muñeco, los órganos sexuales de un animal.
El más conocido y frecuente de los maleficios es el conocido como “fascinación” o “mal de ojo”...todos conocéis casos, así que no me extenderé sobre ésta forma rudimentaria de hipnotismo...Yo mismo como tutor en algún centro de secundaria, me he enfrentado a alumnas y a sus familias, convencidas de que sufrían de “mal de ojo”, en pleno S.XX!!!.
Y finalmente los filtros de amor... que fueron los brebajes que más popularidad alcanzaron. Dichos filtros, solían componerse de ingredientes tan repugnantes, como poco saludables, Pierre d’Hattam recomendaba el siguiente: “Pondrás en un mortero nuevo un sábado –Sabbat- el hueso izquierdo del cráneo de un sapo, el cráneo y los sesos disecados de una gata negra que matarás cuando esté en celo, y los de un lagarto; la matriz disecada de una perra que esté salida y semen humano o sangre menstrual de la persona que dé el filtro a la otra, para apoderarse de su voluntad...”
Bueno aquí dejamos la segunda parte de ésta ruta y crónica....





"SATANÁS: EL LIBERTADOR"

Llegamos por fín a la última etapa de ésta terrible Ruta Ensangrentada que no deja de ser un paseo por nuestros propios paisajes interiores, espejo de nuestros propios miedos y fanatismos, finalmente, el lugar en el que víctima y verdugo acaban reconociéndose como actores de una farsa que todos acabamos representando a lo largo de nuestras vidas y que quedó tan bien retratada en aquella fabulosa película “El portero de Noche” de Liliana Cavani.
Mi peculiar concepto del trail, se parece mucho más al mototurismo-trail que no al enduro, puro y duro que tanto gusta por estos lares...Me encantan las pistillas suavecillas que atraviesan verdes y frondosos bosques, entre montañas y llevan hasta parajes de vistas espectaculares, también las carreterillas entreveradas, curvita aquí, curvita allá, y porque no, también las rectas donde se puede dar un poquito de gassssss...y esto es sin duda lo que os ofrece ésta Ruta Ensangrentada, y tal vez en ésta parte más que en las dos anteriores.
Evidentemente tal vez se deba a que casi siempre salgo solo y la verdad, después de alguna mala experiencia, me reservo las salidas más complicadas para cuando voy en grupo, por si las Fly...
Recordad que en la etapa anterior, nos habíamos quedado en Taradell, donde fue torturada Antonia Rosquellas, una de las denominadas brujas mayores.

Desde allí, y siempre siguiendo el Camí Ral, de Vic a Barcelona, llegaremos a Seva


preciosa población que ha sabido mantener en su núcleo urbano algo del ambiente que nuestras protagonistas, Montserrat Solera “Flassada” y Margarida Font “gavatxona”, nacidas en ésta población, pudieron ver a lo largo de su vida

convertida hoy en una urbe de lujo para gente acomodada de ciudad, de Barcelona, o de Vic, existe una de las urbanizaciones más elitistas de toda Catalunya –El Muntanyá- donde tienen su residencia de verano grandes personajes de las finanzas, de la política o de los deportes –Johan Cruiff-. Un metro cuadrado de terreno urbanizable, junto al Golf, valía hace unos tres años unas 400.000 ptas., la parcela mínima eran 800 mts2, además la “casita”, debía estar dentro de los cánones establecidos de buen gusto, diseño, etc.


es relativamente frecuente cuando circulas por ésta zona cruzarte con Porsches, Ferraris, Rolls, Bentleys, y sí, también alguna 1200 GS...
Pero bueno, retomemos, nuestro itinerario.
La concatenación de juicios, torturas y acusaciones que llevaron a ésta barbarie persecutoria de horror y muerte, empezó con la siguiente declaración llevada a cabo por el hostelero de Santa Maria de Corcó – l’Esquirol, pueblo que se hizo mucho más famoso como consecuencia de no participar en la huelga general del 1919, de ahí que la palabra “esquirol”, signifique rompehuelgas en casi todos los idiomas del mundo – Joan Reixach el 7 de julio del 1620:
“Hace unos 6 meses, poco más o menos, llegó a mi casa un hombre que estaba de camino, a cenar. Y mientras cenaba, me dijo que el día anterior había entrado en el hostal que hay un poco más abajo – en el de la Graneta – y mientras estaba allí se dió cuenta de que allí había una bruja, cuando la ha visto se ha marchado a una capilla cercana la de Sant Genís, para hacer oración...Por la mañana que era domingo, volvió a la capilla para asistir a misa...y según me dijo, la Iglesia estaba llena de brujas, que reconoció a 5 o 6, pero aseguró que si pudiera verlas con más atención, reconocería a muchas más...”
El hombre en cuestión no era otro que el “Tarragó” de quien ya hablamos en un post anterior, pues bien, el tal “Tarragó”, identificó, reconoció y acusó de brujas ante el tribunal, por lo menos a: Margarida Parolera, a su hija Ángela Serra, Elisabeth Fàbregues, a la mujer del Templat y a la Graneta vieja... Por el ya conocido sistema de encontrar la huella del demonio en una marca en la piel, al lado del omoplato izquierdo...Del interrogatorio, mediante tortura, de éstas mujeres, por el simple hecho de estirar del hilo del ovillo, fueron saliendo más y más nombres, que dieron lugar a más juicios, más torturas y más condenas...
Algunos de los acusados, por temor a la tortura y pensando que tal vez confesando de buenas a primeras, se escaparían de ella, no vacilaron en acusar a todas aquellas personas con los que tuvieran la más mínima diferencia...Éste es el caso de Pere Torrent “Cufí”. El tal “Cufí”, pensaba que el proceso era un simple trámite y que lo dejarían libre rápidamente, por eso no dudó en explicar habladurías y chismes, acusando con total ligereza a mucha gente...no obstante cuando fue sometido a tortura y se dio cuenta de la trascendencia de sus declaraciones anteriores, desmintió sus primeras acusaciones: “yo las había inculpado mal y por malicia, sin saber nada malo de ellas; ahora por descargo de mi conciencia, las disculpo y digo la verdad que no hay nada de malo en ellas...Todo lo que dije anteriormente, era mentira y lo dije pensando que así me libraría...”
No obstante, la maquinaria represiva siguió su curso, los jueces dieron crédito a todas las acusaciones y lo que resulta aún más grave, las inculpadas sometidas a brutal tortura, confirmaron punto por punto, lo que los interrogadores esperaban encontrar...
En Seva, tomaremos el desvío que nos llevará hasta el Brull, otro de los grandes escenarios de nuestra Ruta, allí el día que estuve haciendo las fotos, encontré varias concentraciones o excursiones de motoristas, una de propietarios de Suzukis Burgman, eran unos 40, quizás más, y desayunando en el Brull, en el Restaurant de El Castell, otro grupo de bmeuveros, con alguna ducati...
En la fotografía, detrás de la cruz moderna, podéis ver lo que queda del llamado Castell del Brull, lugar que debió de ser impresionante en aquellos años del 1620, pero que hoy simplemente queda lo que veis, un simple trozo de muro. Pero entre sus muros, tuvo lugar uno de los juicios más bien documentados, sobre el tema que nos ocupa.


Pues a lo que íbamos, entre 1620 y 1648 aproximadamente, en el reducido ámbito de los pueblecitos que estamos recorriendo, un número indeterminado de personas que puede oscilar entre las 25 y las 60, principalmente mujeres, aunque tambien hay hasta cuatro hombres, fueron detenidas, brutalmente torturadas y finalmente ejecutadas, acusadas de brujería, de hacer maleficios, de envenenar a los ganados, de provocar tormentas y sobre todo, de infanticidio...la única acusación realmente seria y que no pudo –ni falta que hacía- ser demostrada por los tribunales civiles que aquí actuaron con una violencia irracional, bajo la dirección de un personaje siniestro Antoni Vila de Sabassona, Gobernador General de la Varonía de Taradell y Viladrau, amén de Señor de otros muchos lugares, es decir un pez gordo de la época, que veía peligrar su posición ante el avance de los modernos tribunales inquisitoriales , estaba dispuesto a mostrar su utilidad pública –a cualquier precio- y que además andaba a la greña con el Obispo de Vic, por un tema de jurisdicciones territoriales –entiéndase impuestos-.
Debéis de tener en cuenta que la sospecha de que en un determinado territorio, comarca, lugar, etc., se estaba produciendo un brote de brujería, daba lugar inmediatamente a la aprobación de una serie de medidas especiales que repercutían en toda la población. Entre ellas, la más frecuente era el establecimiento de un impuesto extraordinario, para sufragar los gastos excepcionales de la persecución.



Del Brull, fueron varias de las brujas condenadas a muerte, Valentina Vinyas del Brull, declaró que “ de Elisabet Beneta, conocida como Belleza de las Aguas, a la que han colgado por bruja en el término de Seva, he oído decir que había envenenado a su propio hijo, matado a varios cerdos de la Morera del Brull y que había matado a quince o dieciséis criaturas de diferentes lugares...”
Como vimos, la acusación de la responsabilidad de las brujas en la muerte de criaturas se repite en todos los procesos, pero sobre éste particular como en casi todo lo demás, habrá mucha más fantasía e invención que no realidad.
El caso del hijo de Montserrat Torrents es paradigmático, se decía que la criatura había nacido muerta y que había sido enterrada en el huerto de la casa por su marido. Pero las habladurías llevaron a los jueces a desenterrar a la criatura, pero en lugar de un niño encontraron una calabaza envuelta en trapos...Lógicamente se atribuyó todo a la actuación de Margarida Portussa, “Parolera vella”...Pero en los interrogatorios posteriores se aclararon los hechos...la criatura que nació no era hija de Pere Torrents, el marido de Montserrat y como éste lo sabía, para calmarlo, le hicieron creer que la criatura había nacido muerta y le dieron una calabaza envuelta en trapos sanguinolentos, para que los enterrase, mientras que la verdadera criatura, fue abandonada cerca de una casa importante del pueblo, sin saberse que fue de ella, o si alguien la había recogido...
Todo lo que se escapaba de lo normal, o era misterioso, en éste caso un desliz extramatrimonial que se quiere tapar a cualquier precio, se atribuía a las brujas...

Es ésos bellísimos parajes cercanos a el Brull, fueron ajusticiadas algunas de nuestras brujas. Abajo puede observarse la pista forestal que enlaza el Brull con el Taga, esa montaña plana en su cima que podéis ver a la derecha de la imagen, es una de las metas tópicas del excursionismo y senderismo catalán desde principios de siglo XX y quizás, de más atrás. El hecho de que casi todas las inculpadas reconozcan que en uno u otro momento asistieran a alguna Junta o Akelarre, en el Brull, nos recuerda la importancia de los lugares que estamos visitando. Quizás para combatir la presencia de lo diabólico por estos parajes, la Compañía de Jesús, decidió hacia el 1670, construir una casa de ejercicios espirituales, edificio imponente y sobrecogedor, de una belleza algo extraña, la piedra rojiza típica de la zona, no consigue evitar un lejano parecido a la casa de Anthony Perkings en “Psicosis”,


Uno de los aspectos más interesantes que se ponen de manifiesto en las actas de todos los Juicios es el del famoso “pacto con el diablo”, o “venta del alma” que prácticamente todos los acusados/as no dudaron en reconocer.
En la Biblioteque Nationale de París, existe una entrada de un documento manuscrito atribuido directamente a Satanás. Forma parte de la documentación de un famosísimo proceso de brujería que se produjo en un monasterio de monjas en la ciudad de Loudin y que el gran director de cine Ken Rusell llevó a la gran pantalla, en su memorable: “Los Diablos de Loudin”, película de culto, como casi todas las del gran cineasta británico. Pacto que fuera inmortalizado, en su versión más elegante, estilizada y romántica, por Goethe en su famoso “Fausto”...
La mayoría de nuestras brujas aceptan la existencia de ese pacto y de su aceptación...a cambio de su alma, que era retirada del Libro de la Vida en el que Dios va apuntando los pecados y las buenas obras de todos nosotros, a la espera del Juicio Final donde se nos pasará cumplida cuenta de todas ellas –temblad malditos/as!-, renunciando con ello a la posibilidad de la salvación, para convertirse en servidoras del Diablo – renunciando a Dios y a la Virgen y comprometiéndose a hacer malas obras - y asegurándose con ello, un lugar de privilegio en el infierno, tras la muerte...Normalmente, ese pacto escrito con la sangre de la candidata a bruja por un demonio, tenía que ser firmado, también con sangre por la novicia...
Una vez cumplido éste pequeño tramite, el nombre de la bruja quedaba registrado en el Libro Negro y el diablo se comprometía a otorgar unos cuantos poderes: “causar o curar enfermedades, provocar tormentas o sequías, provocar impotencia a los hombres y esterilidad a las mujeres, arruinar las cosechas y los ganados, a tener “comercio carnal” con los demonios – con “incubos” diablos con atributos masculinos para ellas, o con “súcubos”, con atributos femeninos para ellos (eh?!, lo cualo? Donde?)- , predecir el futuro –“adivinos”?-, dar vida a objetos inanimados –telequinésia?-, dar vida a los muertos –zombies?-, utilizar a voluntad a los espíritus, estar en dos o más lugares a la vez –ubiquidad?-, hacerse invisibles, convertirse en animales...”, cuando no sencillamente, riquezas y tesoros... además, el diablo les entregaba un animal al que debían cuidar con esmero y les asignaba una especie de “demonio de la guardia”, que actuarían como servidores de las brujas e intermediarios entre ellas y el diablo...
Nos alejaremos del Brull, por la preciosa carretera que conduce hasta el Coll Formic, los que sois de por aquí, yo lo conocéis, seguro que lo habéis recorrido varias veces, para los que me leen de más lejos, decirles que ésta es una de aquellas carreteras en la que es muy fácil encontrarte a grupos de ceberreros rascando rodilla en las múltiples curvas que suben y bajan del Coll –Puerto- que podéis ver en la imagen



También en Coll Formic, existe una amplia tradición de brujería y akelarres, el Mas La Castaña y el Más Morera, están justo al lado, del café-restaurant que hay en lo alto del Coll.
Una de nuestras brujas, Joana Negre explica así como llegó a realizar el famoso “Pacto con el demonio” en su confesión bajo los efectos de la terrible tortura por la que estaba pasando (respeto la sintaxis del documento original):”Estando casada con Janot Fumanya “Casanova”, estando en una casa de Puigcordellat de la parrochia de Llussà, hace unos 36 años aproximadamente una mujer joven que era conocida como “Na Elías” que estaba en la Pinossa de Puigcordellat, me dijo que la acompañara a buscar peras a una viña próxima, por el camino “Na Elías” –que ya murió- me pregunto si quería darme al demonio y nunca más tendría angustias para conseguir comida y que si quería vengarme de una amante que mi marido tenía de la manera que yo quisiera, el demonio me ayudaría. Le contesté que estaba de acuerdo...”
Antonia Rosquellas, explica algo semejante: “para aprender tuve que hacer acatamiento al demonio, si iba en su compañía, me daría dinero bastante...”
Otra bruja, acepta porque así podrá vengarse del cerdo de un vecino que se le había comido las coles de su huerto...
La lista podría hacerse interminable...pero las conclusiones serían las mismas
El relato continúa: “cuando estábamos en las Golas de les Eures nos salió al paso el demonio en forma de un gentil hombre, moreno, de piel oscura, con los ojos negros y muy brillantes y “Na Elías” le dijo: “Bersabuch, aquí os traigo una vasalla” y Bersabuch respondió: “Sea bienvenida” y seguidamente se abrazó a “Na Elías” y la conoció carnalmente por las partes sucias porque yo la ví ya que no se apartaron de mí...Después se abrazó a mí y tuvo relaciones por el mismo sitio, si bien yo no obtuve ninguna satisfacción, me pareció que me lanzaba alguna cosa fría...”
En el supuesto akelarre celebrado en Sant Segimón, Esperança Marigó, nos explica que: “Allí encontramos a onze brujas de Viladrau, de Seva y de otros sitios que desconozco, se nos apareció el demonio en forma de un gallo negro, nos hizo música con un tamburil y un flaviol –una especie de flautín- y todas bailamos y mientras bailábamos tuvo tratos carnales con todas nosotras, todas lo fuimos a adorar y le besamos por detrás, aún recuerdo que cuando lo besé por detrás sentí mucha peste, y cuando lo adoramos el demonio nos exhortó a hacer maleficios y a hacer caer granizo...”
Pere Torrent “Cufí”, confiesa que en uno de los aquelarres celebrados cerca del Coll Formica, el demonio le dio a comer unos alimentos extraordinarios, aunque reconoce que “bien pudieran ser de aire, de lo ligeros que eran, pero te quitaban el hambre”


Aspecto impresionante del bosque cercano al Coll Formic, lástima que el día gris y nublado no nos permita disfrutar más de los preciosos colores de ese bosque que parece – o realmente lo está?- encantado.
Creo que las conclusiones saltan a la vista. Aplastados por la nobleza, sumidos en la miseria, el hambre y la enfermedad, abandonados por la Iglesia, olvidados por la Monarquía, el pueblo se alejó de sus guías tradicionales, bajo presión, necesitaba encontrar en sus sueños algo/o a alguien que les aliviara en su dramática situación, quien les permitía tener unos poderes capaces de enfrentarse a la nobleza, con sus maleficios, supuestos envenenamientos, filtros de amor, etc.? quien les daba riquezas, comida a espuertas, trato delicado, fiestas, bailes y libertad sexual, frente a una Iglesia oscurantista y represora?...si el camino a la santidad era imposible, si el infierno estaba asegurado para todos, si la misma vida era ya un infierno, quien...quien podía ayudarles...a quien podían recurrir para escapar a ese infierno en la tierra que era su vida diaria, pues nadie mejor que el propio Satanás, el Ángel caído, el Príncipe de la Oscuridad, que enfrentado a Dios y a la Iglesia, les ayudaría en la satisfacción de sus deseos...



Aquí en Coll Formic, empiezan unas pistas forestales preciosas, nosotros tomaremos la que conduce al Plá de la Calma...Es difícil para los que no seáis catalanes y de mi generación entender bien el sentido de pasear por estos lugares. El Pla de la Calma, durante la década de los sesenta y principios de los setenta, fue una especie de refugio para los jóvenes que reuníamos entre nuestras aficiones la lucha contra la dictadura, el deseo de una más amplia libertad individual y nacional, el amor a la Naturaleza y la afición por el excursionismo. Creo que he tenido más reuniones clandestinas en el Pla de Calma, alrededor de una fogata que en la multitud de iglesias y locales diversos por los que he pasado, y han sido muchos. Volver ahora con más de 50 tacos, a lomos de ésta maravillosa máquina que los dioses, o debería decir satanás? Me han permitido tener, para explicaros ésta historia entre folclórica y sociológica me produce una extraña sensación de satisfacción personal y un puro placer...indescriptible.



Como cabe suponer, el final de todo ello solía ser una condena, entre las más terribles destacaban: la confiscación de bienes –que recordad se extendían hacia los ascendentes y descendientes- , la cárcel y la pena de muerte. La pena de muerte se aplicaba mediante el “suplicio del fuego”, en el que la bruja sería quemado vivo, tras largos y dolorosísimos tormentos. Más utilizada en Catalunya fue la horca. Si el inculpado abjuraba de sus crímenes y confesaba los nombres de sus compañeras, favoreciendo la detención de otros culpables, podían darle la extremaunción, estrangularla rápidamente y echarla ya muerta a la hoguera. Cuando el acusado era un difunto, o alguien que había conseguido huir de la justicia, se exhumaba el cadáver, los huesos eran exhibidos por las calles y posteriormente quemados en la hoguera, o si había huido, se hacía una efigie del inculpado y se la quemaba. Evidentemente, no tenían derecho a ser enterrados en camposanto.



La pista no presenta dificultad alguna, excepto un par de rampas que a la sazón estaban algo embarradas y con roderas, a causa del tránsito dominical.
Las penas de prisión variaban según la gravedad de las faltas. El “murus estrictus”, lo que quería decir encadenar a la acusada a la pared de las dos manos, no podría recibir visitas de por vida. El “murus largus”, quería decir la cárcel pura y dura, con posibilidad de moverse, de hacer ejercicio, hablar con otros prisioneros y recibir visitas del exterior. También se podía condenar a servir durante un tiempo a “galeras” o a trabajos forzados.
En algunos casos, los tribunales aplicaban penas “leves”, como peregrinaciones “mayores”, a Tierra Santa, a Roma, a Santiago, o “menores”, a alguna ermita cercana, disponían de un plazo de tres meses para llevarlas a cabo y debían dar prueba escrita de haberla cumplido. Flagelaciones, llevar el “San Benito” – una especie de túnica de fieltro amarillo, con grandes cruces rojas, una en el pecho y otra en la espalda, etc.



Ahí, junto a esa borda semiderruida, en mi juventud aún me había guarecido de alguna tormenta estival, según las crónicas se celebraban Juntas o Akelarres, hacia el norte la vista, en los días descubiertos, se tiene una vista impresionante del Turó de l’Home y del Montseny en su conjunto.
Sin duda, el momento culminante de toda ésta represión era el denominado “Sermo Generalis”, más conocido por el nombre de “Acto de Fe”, en el que los Tribunales daban a conocer las sentencias y se ejecutaban las penas a aquellos que se consideraba culpables.
Sin lugar a dudas se trata de una de las ceremonias más impresionantes de todas las que ha sido capaz de organizar la Iglesia Católica Romana a lo largo de sus muchos siglos de historia. En un ambiente de gran pompa y solemnidad, solían acudir a ellos multitudes enteras, incluidos los notables, las jerarquías de la Iglesia y en ocasiones la misma realeza. Normalmente consistía en la procesión de los condenados a un lugar público, una gran plaza, delante de una iglesia, aunque también hemos visto que los cruces del Camí Ral, podían servir perfectamente, en los que se construía un gran estrado. A fin de que el acusado pudiese ser bien visto por las multitudes. A primera hora de la mañana, la máxima autoridad religiosa, hacía su Sermón que interrumpía de vez en cuando, para permitir al pueblo expresar la proclamación de su fe. A continuación se daban a conocer las gracias concedidas, los condenados abjuraban de sus crímenes y oraban de rodillas. Si procedía, se les levantaba la pena de excomunión. Después se daba cuenta de las sentencias. Primero las más leves, después las más graves.


Los “Actos de Fe” a los que fueron sometidas nuestras brujas comarcales, serán ceremonias importantes, con centenares, o millares de asistentes-testigos, recordadas a lo largo de varias generaciones, lo que ayudó, no poco, a mantener viva la historia de la brujería, adornada con las miles de anécdotas y exageraciones que cada una de ellas le fue añadiendo, hasta convertirse en terroríficas – o sencillamente disparatadas y divertidas- historias que el folclore recoge, como leyendas. Sabemos que algunas de ellas asistieron a “Actos de Fe” de otras brujas como espectadoras, que conocían sus historias y sus declaraciones, que por un extraño fenómeno, llegado el momento harían suyas.
Lamentablemente, no dispongo de ninguna narración concreta, de éstos “Actos de Fe” pequeñitos, pero en cambio, y a modo de ejemplo, si disponemos de la descripción detallada de un Mega “Acto de Fe” que tuvo lugar en la Plaza Mayor de Madrid, el 30 de junio de 1680, que contó con la presencia del Rey Felipe IV, según nos la narra José del Olmo, Notario.
“La simbólica “Cruz Verde” –símbolo de la Inquisición- flotaba por encima del teatro construido en la Plaza Mayor. Desde el alba, la masa se arremolinaba para poder ver a los condenados, admirar los desfiles, la belleza de los uniformes y la fuerza de la religión. Los habituales de la Inquisición, entre los que se encontraban los grandes nombres de España, servían de escolta, en una exacta simbiosis de nobleza y fe...
Los acusados eran más de cien, treinta y cuatro condenados en efigie...a continuación venían los culpables menores que habían abjurado: eran los bígamos, los supersticiosos. Una mujer acusada de herejía...Le seguían cincuenta y cuatro judaizantes, reconciliados por la abjuración propia de los culpables convictos...Fueron condenados a muerte veintiuno de los acusados. Para dos de ellos se retrasó la pena, aunque diecinueve obstinados fueron conducidos a la hoguera...de sesenta pies cuadrados. Los convertidos, en primer lugar fueron estrangulados, los demás fueron lanzados vivos a la hoguera. El Rey se retiró en cuanto empezaron a brotar las llamas, no sin antes haber tocado las maderas con sus propias manos. El humo y el nauseabundo olor de la carne quemada llenaron la plaza y los gritos de dolor de los condenados, compitieron con el rugido de la multitud, creando un ambiente dantesco...”


Hemos llegado al final...El maravilloso paisaje del Pla de la Calma, parece producir en nuestra mente algo semejante a eso –calma, tranquilidad, sosiego-, nos permite alearnos algo de toda esa barbarie que tratamos de explicar.
Que queda de todo ello?... No están muy lejos en nuestra memoria situaciones semejantes, los prejuicios, la intransigencia, la brutalidad no son por desgracia, patrimonio del pasado, en nuestros días, otros miedos, otros fanatismos, otras violencias, han sustituido a aquellas, pero bajo la apariencia de una mayor civilización y desarrollo económico, la incultura, el salvajismo, las desigualdades, la explotación de unos seres humanos sobre otros continua.



Ya de regreso a casa, con la cabeza ardiendo de tantas imágenes, de tantas historias, quise detenerme en un lugar de mi predilección, se trata de un pequeño embalse, provocado por el Molí del Más d’Espinzella, allí donde empezó nuestra historia, allí donde las pobres brujas de Viladrau, confesaron realizar algunos de sus Sabbats, Akelarres o Juntas.
Vienen a mi memoria algunos de sus nombres y no puedo evitar un fuerte sentimiento de comprensión, de solidaridad hacia ellas, pero también de rabia y estupor hacia sus perseguidores.

A la memoria de:

Francisca Tremol “Becada”
Maria Joaneta
Esperança Marigó
Antonio Rosquellas
Maria Puig
Elisabeth Marti
Lluïsa Estranya
Margarida Puig “Cassadora”
Beneta Noguera
La Romeua
La Pentinada
La Riffana
La Robina
Margarida Xemenina
Nacidas en Viladrau, asesinadas.



















Espero que os haya gustado.
Espero vuestros comentarios.


V'ssssssssssssss